Mónica Cruz: ha nacido otra estrella

Huye de su apellido en la ficción y en la realidad. Desde niña su vida es el baile y esta serie la mejor forma de demostrarlo. Es bastante paradójico que, en su primer papel como actriz, Mónica Cruz interprete a una bailarina que huye de la fama de su tía para triunfar por sí misma. Menuda y de apariencia frágil, la joven mira nerviosa a las cámaras cuando éstas la rodean demandándole una sonrisa. Sabe que éste es, realmente, un paso adelante en su carrera.


¿Te apetecía mucho actuar?
No, pero bailar tiene mucho que ver con la interpretación y aquí estoy, trabajando con mucho respeto e intentando aprender.
¿Cómo es Silvia, tu personaje?
Es una chica muy influenciada por su apellido. Su tía es una bailarina famosa y ella quiere sentir que está haciendo algo por ella misma. Es un poco estirada.
¿Puntos en común con ella?
Yo también soy muy luchadora pero no soy tan seria. Soy una chica muy normal y mis aficiones no van mucho más allá de bailar.
¿Y también te pesa el apellido?
Para nada. Lo he separado de mi carrera desde el primer momento porque siempre he tenido muy claro lo que quería hacer. No voy a ir ahora de actriz. Hago esto simplemente porque creo que me va a aportar cosas como bailarina. No quiero ni pensar en las comparaciones.
Pero le pedirás algún consejo a tu hermana Penélope...
Sí, pero de todo tipo, como a mi madre y a mis amigas.
¿En qué os diferenciáis?
Ella lo saca todo hacia fuera y yo tiendo a tragarme las cosas, aunque me estoy dando cuenta de que es mejor desahogarse.
¿Y cómo vivís en casa su éxito?
Nunca hablo de trabajo con ella. Verla feliz es lo único que me importa. El trabajo está ahí, un día se acabará y lo que queda es la persona.
Pero sabes que muchos querrán verte por ser quien eres.
Me parece una ofensa que digan que estoy aquí por mi familia. Bailo desde los 4 años y no soy una campaña de marketing. Me duele oírlo porque estoy trabajando mucho y muy duro.
¿Ha sido duro llegar hasta aquí?
He tenido mucha suerte porque todo me ha ido saliendo. Pero hay mucha gente que se esfuerza muchísimo para nada. Por eso yo nunca hago planes de futuro. Si veo que las cosas me van a hacer crecer las aprovecho y voy a por ellas. Nunca me he marcado metas y, como la fama me asusta un poco, por ahora sólo me preocupo de bailar.

"No me parezco nada al prepotente de Rober"

Miguel Ángel Muñoz es un veterano de las teleseries, está encantado de dar vida al tipo más duro de la escuela. Sólo tenía 10 años cuando decidió dar un paso adelante y protagonizar El palomo cojo (Jaime de Armiñán). Todo empezó como un hobby pero ahora, tras dejar su huella en series como Al salir de clase, ¡Ala... Dina!, Compañeros o Policías, Miguel Ángel Muñoz afirma con una convicción aplastante: “Sólo quiero vivir de esto”.


¿Cuesta ser tan duro?
Cuesta porque Rober es muy chulo y prepotente. Tuve que fijarme en amigos y gente de la calle.
Vamos, que no tiene nada que ver contigo.
Por fortuna, porque eso sería insoportable.
¿Tampoco lloras nunca?
No suelo llorar y, si lo hago, es en silencio.
Parece que Pedro te va a robar a Silvia.
Usaré todas mis armas para impedirlo. El paleto no se puede llevar al bombón, por favor... (ríe). Que se quede con Lola, que está colada con él.
Has hecho cine y teatro pero la tele es tu medio más familiar, ¿no?
Sí, pero porque ha surgido así. El cine me encanta y ahora estoy produciendo una comedia teatral. Espero poder estrenarla pronto.
¿Y cuándo vas a dejar tiempo para las chicas?
Si hay alguna candidata que espere un poco, por favor. Aunque siempre se puede sacar tiempo para ir al cine un domingo.
¿Desde cuándo bailas?
Pues no había bailado nunca; en la discoteca y poco más. Soy más actor que bailarín pero cuando me enteré del proyecto me pasé el verano bailando siete horas diarias para conseguirlo y dar el pego.
Se te dan bien el claqué y la magia, ¿verdad?
De claqué he dado varios cursos y me encanta, y a la magia me aficionó Manuel Feijóo [Luismi, de Compañeros].
¿Crees en ella?
Creo en la suerte. La magia la vivo cuando disfruto de mi trabajo.
Nunca dices tu edad. ¿Es coquetería?
No. Es que la gente te etiqueta con la edad y las etiquetas pueden dar una imagen equivocada de ti. Acaban haciéndote daño.

"Quiero ser Lisa Minelli"

Lola hará lo imposible por conquistar a Pedro.
A sus 18 años se están cumpliendo los sueños por los que ha luchado desde niña. ¿Cómo no va a sonreír?Beatriz Luengo está emocionada. La gente no para de pedirle autógrafos durante el rodaje de una escena de la serie en la Plaza de España de Madrid. La televisión le ha dado el reconocimiento por el que lleva peleando desde que tenía 4 años. “He dedicado mi vida a realizar este sueño y es maravilloso”, afirma.


Irradias felicidad.
Es increíble ver cómo te trata la gente, aunque yo no salgo mucho. Grabamos 15 horas todos los días y los fines de semana hago Hermanos de sangre, en el teatro Lara. El resto del tiempo estoy o durmiendo o comiendo. No estoy acostumbrada a esto y es maravilloso.
En la serie eres una chica con poca suerte.
Sí pero, como personaje, agradezco que me pase lo peor porque es lo que te permite hacer escenas extremas. Lola está aprendiendo muchas cosas de la vida en la escuela.
Sobre todo del amor.
Sí, pero no lo tengo nada claro con Pedro; él está por Silvia y eso me pone de los nervios. Aunque no pararé hasta demostrarle lo que soy capaz de hacer por su amor. Incluso le haré creer que soy novia de Rober para darle celos.
Menos mal que tienes a Ingrid a tu lado.
Bueno, ella también se ha convertido en mi mejor amiga en la realidad, no se parece al personaje.
Ahora te has descubierto como cantante.
Sí. Pero hay problemas con los derechos y no podemos cantar de todo como Operación Triunfo.
¿Qué te gusta más: cantar, bailar, actuar...?
He hecho musicales porque mi sueño es ser como Lisa Minelli. He sacrificado mi infancia y he luchado por eso desde los 4 años. Siempre me preguntan: “¿Cómo has estudiado cuatro años de clásico, flamenco y clases de interpretación si tienes 18 años?”. He dedicado mi vida a esto, ahora tengo esta oportunidad y estoy como Lola, alucinando.
¿Qué te ha enseñado tu personaje?
A ser más espabilada porque soy muy ingenua, siempre digo lo que pienso y en esta profesión hay que ser más discreto.

VisualDisco.com Más que diversión, más que Internet