Camaradas:
Unos
van , otros vienen. Unos vivieron, otros viviran. Nadie se quedó
aqui para siempre. Es evidente que este enclave supone lugar de paso.
Los ladrillos huelen aún a Revolución Industrial, disfrazados
de moho y antigüedad, es lo unico diferenciador, caracteristico
y permanente en este nido de razas y tendencias. Lo comentaba hace unos
días con el Sr. Galindo, gran filósofo de la calle, de
la tribú urbana en general.
El ritmo de la noche puede ser estrepitoso a cualquier hora, siempre
y cuando figures en las Guest list más punteras y el poder adquisitivo
sea generoso contigo. De modo contrario , Londres maltrata. Carece
de compasión hacia el prójimo. No obstante sigo afirmando
que The Key continua siendo el Night Club por excelencia. Música
de culto sólo para aptos a los que les gusta discurrir e intuir
el ritmo que enlazará el siguiente track, desfile de sombreros
invocando los ganster de principios de siglo, y pantalones pitillo propio
de los itailanos o japos, en España no hemos entendido las all
star, yo tampoco porque las lleve en los 80 cuando era niño
distraido y le daba al patín, ahora las llevan los del flequillo
caido y huevo en la boca con pantalones rajados, acampanados. Es el
uniforme de Icade o más bien de la Fundación.Y adoro verles
pasear creyedose estilosos y no puros clones.
Aunque no quiero desviar el tema nocturno e ignorar el vecino del club
citado anteriromente, me refiero a su vecino,The Cross que supone
también un clásico aunque peca de estar más
contagiado de comercialismo estúpido con sus fiestas Renassaince.
En fin, el rojo viste al negro y eso es lo importante desde el punto
de vista estético y músical. Y desgraciadamente el eclecticismo
es el futuro.