Estimados
camaradas:
A mi Harry no me parece tan "naughty" o cómo diría
Richard Fitzwilliams, periodista de la Royal Family, tan díscolo.
Simplemente, ha vivido inmerso en el seno de una familia Real que
con el tiempo ha ido pudriendose al igual que todas las monarquías,
al final la soberbia flota sobre esa superficie contaminada de
formalismos y sonrisas hipócritas, en la mayoría de los
casos inútiles. Acostumbramos a mofarnos de las desgracias ajenas,y
ya no digamos de los sentimientos. Es nuestro escudo para protegernos frente
a nuestra propia vulnerabilidad.La mezquinidad es inherente al ser humano, precisamente
eso nos diferencia de los animales, y no la inteligencia como venimos
presumiendo desde antaño.
La vanidad es algo que padecemos todos los mortales, menos nuestro Harry.
Cualquier traje de etiqueta lo viste con la naturalidad del que lleva
un chandal, parece estar jugando al tirachinas cuando acude a
cazar a Norflok con todo el postureo-campero que eso implica. Y todo
tiene su explicación. Es perfectamente consciente de la
relidad, por eso mismo se ha atrincherado en la más profunda
de las inconsciencias. No es para menos, su progenitor ha vuelto a sorprender
con otra de sus genialidades , por no decir estravagancias, es decir,
pudiendose casar con la más guapa lo hace precisamente con la
más vieja y fea.
Buckingham Place simula alaramarse con el objetivo de mitigar
el escandalo que supuestamente ha generado nuestro pecoso desenfadado
al fumarse unos porros con su estupenda novia de Zimbawe tirados
en alguna dichosa playa de Bazaruto. Y perdonen ustedes el atrevimiento
pero no entiendo los chorros de tinta que genera eso incluido este,
pues de sobra es sabido que las drogas han desbancado a los ciudadanos humiles
procedentes de barrios marginales para apoderarse de los niños
bonitos de papá y mamá en busca de emociones diferentes
con las que difuminar sus vidas exentas de carencias materiales.
Harry ha hecho de su vida un circo y de su país un espectaculo.
Los ilusos creían que encerrrandolo toda su adolescencia
en Eton enfundado en el correspondiente frack iba a cambiar.Y sí,
lo hizó a peor. Mejoró su humor sarcástico.
Hace algunas semanas el susodicho se enfrentó a varios paparazzis
que cometieron la osadía de disparar la camara cuando éste
salía del "pangea club". No fue un acto de violencia,
ni mucho menos, unicamente se resisitió a que capturasen
graficamente su vida, su espectaculo, al igual que el Circo del Sol.
Por tanto dejemos a este saltimbanco tranquilo, las personas se serenan
solas, en contra de lo que digan los escepticos que presumen de
optimistas. Y...es que Harry, no me parece tan malo.
A ti C.Bosa. Tan lejos, tan cerca como nunca.
Un abrazo a todos.