Camarón,
Me has hecho volver a llorar. Te has presentado de nuevo con tu voz
desgarrada, pura, entendiendo el fenomeno del " duende" como
ninguno. No entendías de reglas ni canones solamente de inspiración.
No buscabas el arte pues tu lo personalizabas en tu cante y en tu forma
de torear en tentaderos con Curro Romero y Joselito, tus espadas predilectos.
Ahora han encontrado unos bocanadas inéditas en tus momentos
de consagración en la Venta de vargas, los han masterizado para
explotar y exprimir sin escrupulos el milagro de tu voz que nunca vendiste
sino regalaste. Esto jamás se lo perdonaré a Paco por
muy bien que toque la guitarra.
Me acompañas por alla donde vaya, susurras a mi alma tu respiración
en bulerias, no olvido tus fandangos, un palo que nunca despreciaste,
te permitía adornarte y presumir de compás. Te adelantabas
al arpegio del que tenía la fortuna de acompañar al unico
genio de los ultimos tiempos. Tú, solamente tú, a pesar
de que la humildad siempre te invadió y no asumias tu grandeza.
En otra vida fui gitano, por dento lo sigo sintiendo, por fuera la pintura
se ha ido un poco, mi imagen se ha aburguesado pero uno lleva la raza.
Me pillas hinotizado. Abandonado de la vanidad y celoso del deseo.
La bruma estaba ersionando el espiritu, he tenido que emigrar al sur,
no hasta donde hubiese querido, aquella isla donde nací lleva
tiempo resistiendose. Sin embargo, he perigrinado a tu tierra con el
ánimo de lavar el arte que sólo unos pocos llevan dentro.
A ti, otra vez. Siempre. Aunque no te lo esperases.
" En la Isla de Camarón hay noches de verano que tienen
magia. El cuerpo se aligera casi hasta flotar. No se duerme por avaricia
de felicidad y blandura de la vida.Debió ser una noche asi".