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Dirección y Producción: Alfred Hitchcock. Título original: Vertigo. Intérpretes: James Stewart, Kim Novak, Barbara Bel Geddes, Tom Helmore y Henry Jones. Año de producción: 1958. Guión: Alec Coppel y Samuel W. Taylor.. |
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obsesión de Hitchcock por el tema del falso culpable le ha llevado a
plantearlo de diferentes formas y con distintas intenciones. A finales de
la década de los cincuenta, nos encontramos con tres films significativos
que en esencia se basan en esta idea pero que, a la hora de tratarla,
emplea variadas fórmulas con objetivos separados. "Falso
culpable" en 1957, "Vértigo" en 1958 y "Con la muerte
en los talones" en 1959, las tres tratan la falsa culpabilidad desde
el ángulo legal (la primera), psicológico (la segunda) y aventurero (la
tercera).
Pero "Vértigo" va más allá de esta concepción. Ya no sólo es el pretexto para acorralar a un inocente acechado por el peligro que trae consigo la confusión; ahora es el propio individuo el que tiene que luchar contra su propia conciencia. Hitchcock siempre ha necesitado una atmósfera especial, una envoltura sugerente para su estilo narrativo, lejos de planteamientos literarios o escenografías excesivamente teatrales. "Vértigo concede una importancia capital a la imagen, al símbolo y a las distancias. En algunos momentos, quizás, el film pueda sugerir pinceladas de "Recuerda" y su tratamiento del complejo de culpabilidad. Sin embargo, su proximidad real no existe por dos motivos básicos: primero, porque el cineasta abandona por completo el psicoanálisis y segundo, porque su intención psicológica cobra dimensiones de temor humano en múltiples variantes: la inferioridad, la manía persecutoria, la esquizofrenia, la crueldad, el vértigo. |
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| El film pudiera ser la obra más romántica de este cineasta (junto a "Encadenados"). Más allá de este sentido del romanticismo, Hitchcock ha llegado a la espiritualidad, al enamoramiento de una imagen, una idea. La trama policiaca hace el papel exclusivo de contrapunto; la esencia se halla inmersa en la lucha interior de ése individuo enfermo, solitario, condenado al sufrimiento de la altura y el engaño. John "Scottie" Ferguson (James Stewart) es un detective frustrado al que se adivina una impotencia nacida de su miedo al vacío. Esta causa ha motivado la muerte de un compañero y la desolación de él mismo. |
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Scottie deberá sobrevivir a su propia conciencia. |
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Obligado a abandonar su antigua ocupación, Scottie es víctima de una trama conyugal que pretende aprovecharse de sus temores para justificar un crimen. Involucrado en el extraño caso de un presunto desdoblamiento de personalidad, el ex-detective queda prendado de la mujer a la que sigue hasta el punto de que olvida casi por completo el motivo que le ha llevado a ella. Sin embargo Scottie se debe enfrentar a menudo con dos mujeres: una es una esposa solitaria, vagabunda de las calles de San Francisco; la otra es un espíritu hipnotizado, triste y melancólico, condenada a un suicidio inevitable. Scottie arroja su rol de detective para convertirse en su amante y en un psicólogo que trata desesperadamente de desnudar a Madeleine (Kim Novak) del fantasma que cree ser. Pero cuando parece estar lográndolo, la misteriosa mujer vencida por su "yo" interior se precipita hacia ése vacío que ha destrozado la existencia de Scottie, que una vez más se muestra incapaz de vencer al tiempo. La muerte de Madeleine y el poco esclarecedor juicio del caso cierra la primera parte del film. La segunda etapa comienza por una especie de radiografía de la obsesión psicológica de Scottie, que le hace sumirse en la más profunda de las melancolías. Paseando por la ciudad, triste y abatido por acontecimientos que le superan, parece volver a encontrar a Madeleine. El parecido de la nueva chica, Judy (Kim Novak también) con la víctima de lo que él cree su inferioridad, le llevan a renacer las cenizas de un pasado que había tratado de olvidar. Pero Judy es más distante y menos misteriosa que la extraña desesperanza de Madeleine.
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| Scottie cree en su transformación y como si hubiera vuelto de entre los muertos, trata de convertirla en aquella mujer que una vez amó, de manera enfermiza. Para ello, confecciona una perfecta máscara y hace resucitar una esperanza que surge básicamente de la desesperación de la pérdida anterior. Hay que destacar que Hitchcock con anterioridad a la metamorfosis de Judy, ha roto el enigma de su gran semejanza, demostrando que ésta y Madeleine son la misma persona, implicada en un concienzudo plan maestro destinado a la eliminación total de la verdadera Madeleine. |
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James Stewart y Kim Novak, un romance sobrenatural. |
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Es entonces cuando la importancia del símbolo hitchcockiano cobra suprema importancia. El descubrimiento de un antiguo collar de Carlota-Madeleine le demuestra a Scottie la complicidad de su nueva Madeleine en la supuesta muerte en el vacío. El ex-detective ha sido objeto de una farsa, de una burla criminal que ha aprovechado su debilidad humana, su pánico a las alturas. "¡Es una segunda oportunidad", exclama Scottie presa de la obsesión en el fatídico campanario cuando empuja a la farsante al lugar del asesinato. Reconstruir los hechos, volver a levantar un pasado tormentoso puede librarle de ese temor interior. Y la mujer, renacida de entre los muertos, se pierde en el vacío para siempre y con ella la perenne obsesión de Scottie quien se ve por fin curado. Muerta la ilusión se acrecenta el miedo interno; muerto el engaño, queda por fin libre. Y Hitchcock, filósofo de la crueldad ha identificado el vértigo con terror interior, descartando las connotaciones psicológicas para tomar partido por las espirituales. rodrigo MARTÍN ANTORANZ
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